Aprende la visualización
creativa. Visualiza un hermoso puente entre tu mente y tu
corazón y siente como a medida que caminas hacia él, el
paisaje es tan hermoso que decides ir constantemente hacia
él. Permite que tu mente sea siervo de tu corazón.
Desocupa tu mente, déjala descansar meditando diariamente
mientras
te sea posible 15, a 20 minutos 2 veces al día.
CUERPO SANO
Ejercítate regularmente, contáctate con la naturaleza.
Admira su belleza y a cambio recibe su energía de Amor, paz,
abundancia, confianza, entrega, compasión, sabiduría y
apoyo.
Recuerda que tu cuerpo es el templo donde DIOS habita.
Respétalo, hónralo alimentándolo con comida saludable y
permítete recibir el descanso que tu cuerpo requiere. Para
cada persona es diferente.
Sigue tu intuición. Mírate al espejo todo los días y dile a
cada parte de tu cuerpo lo agradecido que estas por ser
parte de el. Alaba y agradécele a tu cuerpo por ser un
hermoso vehículo para ti aquí en la tierra.
ESPIRITU EMOCIONALES SALUDABLE
Siente tus emociones. Si te sientes triste, confuso,
disgustado, permítete sentir tus emociones. Manéjalas con
amor y consideración y ellas se disolverán. Llora si sientes
deseos de llorar, o escribe como te estas sintiendo, o llama
a alguien en quien confías y comparte lo que estas
pasando.
Sentir tus sentimientos es la mejor terapia porque estas
respetando lo que esta pasando contigo.
Es importantísimo que limpies cualquier resentimientos en tu
corazón al conectarte con herramientas disponibles a través
de libros, seminarios o terapia. El perdón es el regalo más
valioso que puedas darte.
Conéctate
con tu niño interior.
Todos tenemos un niño interior quien nos llama en muchas
formas para que le prestemos atención. Conéctate con amor y
consideración y siente tu transformación.
Gratitud. Da gracias a Dios por adelantado cuando te
levantes por el maravilloso día que vas a tener.
Antes de acostarte, revisa qué paso durante el día y da las
gracias por cada situación, especialmente las desafiantes
porque ellas te dieron una oportunidad para crecer.
Permanece en el presente. Deja ir el pasado y recuerda que
el futuro solo lo sabe Dios.
Humildad y entrega. Recuerda que hay un poder superior
operando en todo lugar y cuidando a tus seres queridos. Tu
única responsabilidad eres tu mismo.
Date permiso para soñar. Establece tu intención y visualiza
el resultado deseado. Siéntelo como ya realizado. Por encima
de todo, divierte, juega y disfruta tu jornada.
Mantén tu énfasis en la verdad, Dios. A medida que continúes
expresando la magia del amarse a uno mismo gradualmente
recordaras tu perfección, lo cual significa simplemente el
nacer nuevamente a la verdad divina, la realización de tu
ser. Disfruta tu despertar.