El
amor no es solamente la fuerza de cohesión más grande de la
sociedad, es la única amalgama permanente, la única fuerza
posible que puede producir unidad entre la gente y, en esta
forma, mediante la unidad, puede producir orden y una
atmósfera en la que la vida puede funcionar a su nivel más
alto y mejor.
La expresión equivocada del sexo puede
degradar la verdadera naturaleza del hombre.
¿Por qué? Porque no es digno de él, es degradar su alma por
debajo del nivel del animal; porque a diferencia del animal,
el hombre no sólo está muy consciente de sus actos, sino que
es responsable de ellos.
Si encontrásemos que los miembros de diferentes especies se
apareaban aun cuando no hubiese prole, nos sentiríamos
espantados y horrorizados ante tales evidencias de
desenfrenada licencia entre animales. Sin embargo los seres
humanos son mil veces peores en la satisfacción de sus
pasiones sexuales sobre desarrolladas.
Naturalmente, la gente
no está feliz; lógicamente, los matrimonios no son
satisfactorios y se desintegran. -¿cómo pueden ser felices los
matrimonios? y si el matrimonio, la piedra angular de la
sociedad, se halla insegura y no está cumpliendo su
finalidad, ¿cómo pueden otras relaciones, que de él derivan,
tales como las de los padres y, de los hijos, hermanos con
hermanas, parientes y amistades, ser satisfactorias y
contribuir en la parte que les corresponde para el
enriquecimiento de la totalidad de la vida?
Esto nos trae
al punto crucial del tema, el punto del amor. El Dr. Alexis Carrel, el famoso médico e investigador, que ganó el Premio
Nobel, ha expresado sucintamente la importancia fundamental
que tiene el amor en nuestras relaciones:
Aún no hemos
comprendido plenamente que el amor es una necesidad, no un
lujo. Es el único ingrediente que es capaz de soldar y unir
al esposo, la esposa y los hijos. Es el único cemento
suficientemente fuerte para unir en una nación a los pobres
y a los ricos, los fuertes y los débiles, el empleador y el
empleado. Si no tenemos amor en el hogar, no lo tendremos en
otra parte.
El amor es tan esencial como la inteligencia, la
secreción tiroidea o el jugo gástrico. Ninguna relación
humana será jamás satisfactoria si no se inspira en el amor.
El mandato moral amaos los unos a los otros, es
probablemente una ley fundamental de la naturaleza, una ley
tan inexorable como la
primera ley de la termodinámica. ¿Por qué
habría de ser tan importante el amor?, Porque el Dios que
nos creó es un Dios de amor.
Cuando unimos
el amor con el sexo en el lugar que le corresponde, que es
el matrimonio, tenemos una fuente perdurable de felicidad y
fuerza de donde obtener provecho. El sexo puede fortalecer
el amor, el amor puede sublimar el sexo hasta una comunión
espiritual, un júbilo para el alma como también para el
cuerpo.