Actitudes que adopta un hombre
para dejar una mujer II
5 Discusiones explosivas
Ya no tiene ni una gota de paciencia y con lo que antes incluso se reía hoy se
ha transformado en una verdadera tragedia griega. "No llegues tarde porque hace
frío y estás desabrigado" ya no es para ellos una frase que incluso les halaga
por la preocupación que les profesamos, ahora es un símbolo de control y
desconfianza.
6. Relaciones paralelas
Si es que no las tiene, es muy probable que no tenga reparos en
hacerte creer que sí la tiene. Puede dejar boletas en las chaquetas que sabes
revisarás antes de lavar, marcas de lápiz labial en la camisa o incluso mandar
mensajes equivocados a tu celular. Su idea es que te enfurezcas y lo dejes.
7. Te evita
Ya no quiere compartir nada contigo. Si antes él trataba de llegar temprano para compartir
lo que quedaba del día aunque sea tirados en la cama, hoy sólo llega cuando está
seguro de que estarás durmiendo o muy enojada para hablarle. Además, aunque
antes le encantaba dormir hasta tarde, ahora se levanta temprano y sale siempre
corriendo porque va tarde a una reunión.
8. Salidas con amigos
Los fines de semana hace tiempo que no son de la pareja. Si además de llegar
tarde todos los días, los fines de semana se escuda en sus amigos para salir lo
más que pueda o incluso los invita sin tu permiso a casa para que les hagas un
asado, es porque seguramente quiere molestarte. Si no te toma en cuenta y no
quiere salir a solas contigo, algo está pasando.
9. Enfatizan en lo que odiamos
Te enoja que te digan gorda, que te queda mal una prenda o que dejen la tapa del
baño levantada, pues bien, ellos lo saben y mientras más le dices que te enfada
más lo hacen, según ellos, "sin querer". No sólo está tratando de sacarte de
quicio sino que te des cuenta de qué no puedes seguir conviviendo con él, al
menos con eso, logrará que le pidas un tiempo.
10. Anti-aduladores
Una de las cosas que enamoran a una mujer es el cómo nos hace sentir la otra
persona. Por lo mismo, en el caso de que no quiera nada más contigo, lo más
seguro es que no te diga nada, o peor, te empiece a recordar esas arruguitas en
los ojos, las líneas del crecimiento del pelo cuando no te has teñido o incluso
decirte que una que otra blusa te queda más apretada.