Es la de saber
cómo van a vivir mejor los dos y los futuros
componentes de la familia. Las diferencias pueden ser
fuertes en la forma de manejar las finanzas, las
relaciones con los familiares directos o políticos,
la dedicación profesional, las relaciones con los
amigos, la forma de educar a los posibles hijos,
horarios, nivel de vida aparente, y un sinnúmero de
conceptos.
En cada caso
particular una vez puestas sobre la mesa las
diferencias y las soluciones a las que están
dispuestos cada persona a llegar, llega el momento
de las cesiones y de los acuerdos. Habrá algunas
colas que no sean negociables por lo que es
conveniente conocerlas antes de adquirir compromisos
duraderos y tomar decisiones claras referente a las
relaciones futuras. Después de conocer las que son
innegociables suele ser demasiado tarde para llegar
a acuerdos.
Tener
objetivos claros y realistas Antes de nada
analizar profundamente si los motivos del matrimonio
son para formar y hacer crecer una familia, como
siempre lo han pensado o simplemente son para
convivir con una determinada persona. Dependerá del
examen de esos motivos la realidad de lo que se va a
realizar y los objetivos que se van a proponer para
que los compartan como pareja. Los objetivos serán
en el orden familiar, espiritual, profesional,
social, económico, etc. Estos
objetivos tienen que ser muy claros, realistas y
asequibles.
Poner los
medios necesarios para conseguirlos. El
esfuerzo aunado de dos personas hacen una cifra
mayor que por separado. En estos casos, uno mas uno,
pueden sumar hasta tres o más.
Los medios a emplear para
cumplir los objetivos también deben ser realistas y
adaptarse a las capacidades del matrimonio. Si no
son realistas pueden resaltar frustrantes y promover
el abandono de los propósitos.
La austeridad con moderación es una virtud
que puede hacer hasta disfrutar a los que la practican. Es lo
contrario del despilfarro al que están acostumbradas muchas
sociedades. Siendo austeros darán un buen ejemplo a los hijos
porque aprenderán lo que cuesta ganar el dinero y otras virtudes
humanas.
El llenar de
regalos a la esposa/o o comprar cosas innecesarias
hace unas costumbres que en los tiempos malos son
muy difíciles de evitar y suelen llevar a que
algunos matrimonios, que ya aportaban esa mala
costumbre, se decidan a endeudarse con intereses
escandalosos y que cada vez les resulta mas difícil
el salir del bache económico.
Tener cuentas
bancarias comunes. Mejor una sola cuenta que refleje
todos los gastos e ingresos. Analizar
mensualmente todo lo gastado, los ingresos y hacer
un presupuesto para los meses sucesivos.
Ser ordenados. El orden
empieza por el aspecto personal, pasando por la
casa, las finanzas y las relaciones familiares y
sociales. Demostrar
orden en la casa es fundamental para evitar
situaciones que algunas veces rayan en la
servidumbre de una persona hacia la otra. Las tareas a
realizar deben estar bien definidas de acuerdo a la
mejor habilidad, tiempo o posibilidades de cada uno.
Ninguna tarea familiar es humillante para quien la
hace con cariño, entrega y gusto. Hacer las
tareas de la mejor forma posible es una forma de
expresar el cariño a los demás y una enseñanza
formidable para los hijos.
Perdonar
las diferencias:
Al cabo del
día puede haber cosas que no se han hecho a gusto de
la otra persona. La gran fuerza se demuestra
perdonando, pero sin herir. Hay un sabio
consejo que dice que nunca empieces a dormir sin
haber perdonado cualquier cosa que haya hecho tu
esposa/o. Una simple palabra al acostarse puede ser
el milagro que borre las diferencia habidas y que si
no se borran pudieran incrementarse.
Encontrar
las expectativas de la otra persona para intentar
cumplirlas
Aunque algunas
veces sea una tarea difícil el sonsacar a la
esposa/o las expectativas que tiene con el
matrimonio es totalmente necesario el conocerlas y
evaluarlas.
Después llegara el momento
de hablarlas con tranquilidad y negociarlas para
poder cumplirlas. Una esposa/o
que no ve cumplidas sus expectativas, es una persona
frustrada. Muchas veces ocurre porque no ha podido
ni hablar de sus expectativas. Si las habla
sinceramente hay muchas probabilidades de que entre
los dos puedan llegar a cumplirlas.
Sacrificarse por la otra persona cuando sea necesario
El sacrificio
total y desinteresado hacia la esposa/o, hijos o
familiares representa la culminación del matrimonio. Si
Ud. quiere
a su familia como no va a sacrificarse
incondicionalmente por ella, si han formado un solo
cuerpo. Todos los
sacrificios que hagamos por nuestra familia son un
ejemplo extraordinario para todos los miembros de la
misma y para la sociedad.
Camino 1: Construyan cimientos sólidos
Camino 2: Respétense mutuamente
Camino 3: Aclaren sus expectativas
Camino 4: Sean honestos
Camino 5: Comuníquense efectiva y afectivamente
Camino 6: Aprendan a aceptar sus diferencias
Camino 7: Comprométanse a crecer y a madurar