"Cuando verdaderamente me busques, me encontrarás".
Kabir
Todos queremos amor. Pero cuando lo encontramos, nos
asustamos y
comenzamos a huir en dirección contraria. Por un lado,
buscamos
amor, una relación duradera y por otro, nos sentimos
aliviados cuando
la persona que nos interesa se aleja. Parece que las
relaciones
afectivas son siempre difíciles.
Parecen difíciles de
encontrar, de
mantener y de disfrutar. Sin embargo, la verdad de este
asunto es
que no existe ningún problema inherente a las relaciones
emocionales. Nunca escasean. El amor nunca falta. Es una
condición
natural. Entonces, ¿por qué nos cuesta tanto amar?
La respuesta más común a esta pregunta es
que queremos encontrar a la persona perfecta. Siempre hay algo
malo en la gente que conocemos. No hemos encontrado aún a la
persona "adecuada", la que pueda hacernos felices de verdad.
O tal vez, si la encontramos, esa persona nos deja y nadie
tomará su lugar jamás.
Llegados a este punto, aún creemos que otra persona puede
hacernos felices. Pero analicemos nuestros sueños por un
momento. Tomémonos unos instantes para ver con claridad
quién es esta persona perfecta para usted. Siéntese y
escriba una descripción de cómo imagina a su pareja
perfecta. Sueñe despierto.
Ahora, escribe un párrafo describiendo cómo deberías ser
tu para conseguir a esa persona. Mientras estas haciendo este ejercicio, posiblemente
te eches a reír. Puede haber disparatadas discrepancias entre la forma en que
tu te ves a ti mismo y la forma en que crees que deberías ser para atraer a la persona de
tus sueños.
Él o ella podrían ser un tipo de ideal de tu propio ego
(alguien en quien tu estarías construyendo tu propia imagen).
Esta actitud se basa en la falta de aceptación de uno mismo y de
quien uno es.
Cuando usamos a
otra persona para construir nuestra imagen ideal, esta relación
estará basada en el miedo. El amor nunca puede tener cimientos
irreales. Si no nos sentimos bien con nosotros mismos, ¿es tan raro
que no queramos ver aparecer a la persona perfecta por nuestra
puerta?
Hay muchas maneras de alejar al amor. Algunos se involucran
constantemente con personas difíciles. Así se aseguran que serán
rechazados o que rechazarán al otro. El rechazo puede ser más cómodo
y familiar que la experiencia del amor. Considere estas ideas en
profundidad. Descubre qué hay dentro de ti que quiere alejar al
amor.
No podemos estar abiertos a las relaciones amorosas hasta que seamos
capaces de librarnos del miedo y el deseo de rechazo. Cuando
consigamos controlar este patrón de conducta, se abrirán muchas
puertas en nuestra vida. Cuando esto suceda, entenderás que el amor
es libre, que fluye por todas partes, que llega a todos, sin
importar sus cualidades. El amor no tiene nada que ver con las
imágenes o las fantasías de cómo "debería ser" el otro o cómo
"deberíamos ser" nosotros.
Cada persona es la persona perfecta tal y como es. Cuando comiences a descubrir la belleza en cada persona, entonces la
adecuada para ti llamará a tu puerta.
Comienza hoy. Mira a tu alrededor un momento. Observa qué persona es
importante en tu vida. Mira a esta persona. ¿Tiene ganas de amarla?
¿de verdad? ¿Y si esa persona también quiere amarte?
Cualquier cosa que no podamos amar o aceptar en otros, son
el espejo de algo que no podemos amar o aceptar en nosotros
mismos. Sólo lleva un momento decidir cambiar esa situación.
Inténtalo por un minuto.